RESCATE / 12 SESIONES
Taller de escritura enfocado en el rescate emocional
12 sesiones estructuradas para el rescate emocional, de manera emergente, profesional.
Teoría fundamental + Diálogo + Análisis + Sostén + Ejercicios + Tareas
RESCATE / 12 SESIONES
12 sesiones estructuradas para el rescate emocional, de manera emergente, profesional.
RECONSTRUCCIÓN / 36 SESIONES
36 sesiones profundas y reparadoras, para volver a integrar nuestras partes en coherencia.
Tanto el trauma, como las heridas de la infancia, las creencias limitantes y todo lo que
impide nuestra evolución realmente no se resuelve, ni se sana, ni se comprende en cursos express o de 3 o 20 pasos,
no porque sea imposible, sino porque tu sistema nervioso, memoria, cerebro, etc. no trabajan con prisas.
Ellas trabajan a su ritmo, mediante procesos de aprendizaje, repetición, coherencia y recompensa,
sobre todo con seguridad y de manera profesional.
Imagina que tu vida es una casa:
- Taller de Rescate de 14 sesiones: Es como apagar un incendio, ventilar el humo, cerrar
el gas, asegurar las paredes que se puedan caer, poner un techo temporal. No es poco. Es urgente y vital.
En estas 14 sesiones aprendes a:
+ Regular tu sistema nervioso (para que el miedo no invada tu día)
+ Identificar las heridas más urgentes y darles "primeros auxilios"
+ Silenciar la voz del agresor/depredador que se instaló en tu cabeza
+ Iniciar a poner límites sin que te consuma la culpa
+ Iniciar a aprender y comprender como funcionan las emociones, las
creencias, la manipulación y sobre todo empezar a valorarte y darte prioridad.
Terminas el taller de rescate sintiéndote más liviana, con una confianza más fortalecida,
más despierta y consciente, con una idea y sentido de qué decides hacer el resto de tu vida.
Pero la casa sigue siendo la misma. Está segura, pero no es lo que quieres para ti, le faltan
muchos arreglos permanentes y hermosos.
- Taller de Reconstrucción de 36 sesiones: Es cuando decides no solo reparar
temporalmente, sino rediseñar. Es derribar muros que ya no te sirven, abrir
ventanas nuevas, construir habitaciones donde antes había ruinas. En esas 36 sesiones:
+ Reconstruyes tu identidad (¿Quién eres fuera del trauma?)
+ Transformas las creencias que te atan (porque ya no necesitas esas cadenas)
+ Integras tu historia con dignidad (no con vergüenza, sino como testimonio)
+ Aprendes a ser coherente, conectar todo lo que te integra, vuelves a desear,
soñar, tener creatividad, a elegir sin miedo, a elegirte a ti.
El taller de rescate te salva la vida. El taller de reconstrucción te
devuelve la libertad de vivirla.
Cada sesión está planeada para realizarse en 3 horas aproximadamente, no es inflexible, ya que depende mucho del trabajo o tema que se realice, las dudas y cierre de todas las integrantes. No es un taller superficial o rápido, es el tiempo justo que la ciencia y la experiencia han demostrado como necesario para ver cambios reales en tu cerebro, tu cuerpo, tu forma de relacionarte y sobre todo rescatarte o reconstruirte. No son muchas sesiones o mucho tiempo para ti, el trauma no se creó en un día, y desaprenderlo no es mágico, es un proceso que lleva su ritmo, aprendizaje, comprensión y cambiar viejas estructuras que no te favorecen. Es el tiempo justo para que tu cerebro cree nuevas rutas, tu cuerpo confíe otra vez y tu alma recuerde que merece cosas buenas.
La entrevista previa no es un simple requisito administrativo, es un primer
acercamiento. Es muy importante conocer de ti:
- Qué heridas tienes, que peso cargas,
- Conocer
si hay algo en tu historia que requiera un cuidado especial o énfasis en algún tema.
Es por eso que una vez realizado el registro, agendamos una entrevista individual online, de aproximadamente
una hora. Quiero conocerte y resolver cualquier duda que tengas sobre el taller. Esta entrevista
no es una terapia, ni un interrogatorio, es una charla para conocerte y ajustar el taller
a tus necesidades. En la entrevista:
- Validamos que el grupo sea un espacio seguro (solo para mujeres que buscan sanar,
no curiosas ni profesionales sin experiencia propia, sino que realmente necesiten sanar y se comprometan en ello)
- Hablamos sobre el contexto de tu historia. Así puedo afinar el taller a las necesidades
reales del grupo.
- Resolver dudas sobre el proceso, las sesiones, o cualquier tema relacionado al taller.
Si después de la entrevista sientes que este no es tu lugar, te reembolso tu pago sin preguntas. Porque
la confianza no se exige, se construye. Y quiero que llegues al taller con el corazón tranquilo y
dispuesta a trabajar en ti.
No todos los talleres sirven para todas las historias. Quiero
asegurarme de que el mío si sea para ti.
La respuesta corta: Cada taller está formulado para mujeres que
han vivido experiencias que las han dejado sintiéndose rotas, perdidas o
desconectadas de sí mismas.
Específicamente, está diseñado para quienes han atravesado:
- Violencia de: pareja, género, física, psicológica, económica, sexual, etc.
- Relaciones y vínculos: familiares, sociales, laborales, etc. con personas
narcisistas, manipuladoras, donde se vaciaron hasta no saber quiénes son.
- Abusos o heridas de la infancia: que continúan doliendo, aún no se recuerden,
las secuelas son evidentes en las decisiones y forma de vida no sana.
- Eventos críticos: secuestros, accidentes graves, inundaciones (danas),
incendios, acoso, abusos, racismo (discriminación por apariencia, género, color de piel,
rasgos físicos, preferencia sexual, etc.), xenofobia (persecución y rechazo
por país de origen, idioma, condición social/económica, etc.), situaciones de alto impacto,
donde ya no se supo cómo seguir con la vida.
- Duelos: o pérdidas no resueltas:muerte, separación, divorcio, pérdida
de sueños, creatividad, identidad y seguridad.
- Relaciones personales o laborales de abuso: donde sientes que no importas,
que todo lo haces mal o que nunca serás suficiente.
Y también para quienes, sin poder nombrar una "gran tragedia", sienten que la vida les pesa,
que no encuentran sentido o que repiten patrones que las lastiman una y otra vez.
No importa si tu historia es "muy grave" o "menos grave" que la de otras historias. El dolor
no se mide con comparaciones, además que el umbral del dolor es muy personal. Si algo de lo
que leíste resuena en ti... este taller fue pensado para alguien como tú.
No se necesitan etiquetas. Si has vivido una relación que te destruyó, una infancia
que te marcó, una pérdida que no terminas de superar, o simplemente sientes que tu vida
no funciona y no sabes por donde seguir... estos talleres son para ti.
No es necesario que tu historia sea "suficientemente grave", es importante que quieras
dejar de cargarla sola.
No, solo que quieras y hasta donde te sientas cómoda. No son necesarios los detalles íntimos para ayudarte. Solo se necesita entender el contexto general de las heridas. Cuando necesites hablar o te sientas segura de ello, estaremos en la red de apoyo, dentro del taller no nos explayamos para mantener la continuidad y fluidez dentro del tiempo programado. Principalmente el trabajo profundo se realiza en la intimidad de tu espacio, a tu ritmo, respetando tus procesos y mediante los ejercicios y tareas.
Doce plazas es el límite para que el grupo sea un círculo y no una audiencia. Con un grupo
de doce:
+ Se puede escuchar a todas (nadie queda invisible, aislada o desconocida)
+ Se puede mantener el ritmo del taller, que nadie quede callada o "atrasada" en algún tema
+ Se logra conexión humana y profundidad en contenido
+ Se genera participación y confianza (el cerebro puede estar tranquilo y seguro)
+ Se evita un grupo de "volumen" y se crea el acto de acompañamiento
+ La sanación no es un espectáculo, es un encuentro.
+ Nos conocemos, no solo de nombre. Y se crean vínculos (muy necesarios).
+ Todas participamos cuando se necesite, no se queda nadie sin participar.
+ El círculo se convierte en un espacio seguro (El cerebro lastimado tiene un
radar de amenazas muy fino). Cuando el grupo es pequeño, puede bajar la guardia y la alerta y dar
paso a sanar.
+ Es el cupo suficiente para ofrecer calidad y contenido, quiero que al terminar
cada sesión sientas que estuviste en un lugar donde importabas.
Muchos cursos o talleres usan el "cupo limitado" como estrategia de venta. Yo no. Yo limito las
plazas porque he visto lo que sucede en grupos grandes: mujeres que se quedan sin realizar una
pregunta, sin participar, hay quienes se abruman y se limitan, lo que hace pensar, ciertamente,
que esto "no es para mí", cuando el problema era que no había espacio/tiempo para ellas.
Aquí no sobra nadie. Cada una de las doce tiene un lugar en el círculo, un momento para hablar,
una razón para volver. Esto no ocurre por casualidad, ocurre porque lo diseño así.
Porque después de los 30-33, muchas mujeres ya han vivido suficiente como
para reconocer sus heridas, sus patrones, cansarse de repetirlos y llegar con la
madurez que el proceso requiere. No es una regla absoluta, pero es una guía que
protege la profundidad del grupo.
Cabe mencionar que más jóvenes aún se está formando la identidad, se sostienen
las creencias heredadas, se recurre o acepta mucho la manipulación social y los temas superficiales
de la vida. Se necesita quien ya esté consciente y cansada de repetir patrones, que identifique
que necesita cambiar y busque llegar a una mejor versión de sí misma. Que tenga la madurez para
el compromiso y la constancia en su trabajo personal.
Lamentablemente tengo experiencias dónde las jóvenes, a veces las heridas o el trauma
se convierte en una identidad o en una competencia de dolor, les es muy fácil elegir
alguna sustancia nociva o distracciones, antes que trabajar en sí mismas.
No es que el dolor no exista antes de los 33 años. Existe, y mucho. Pero este taller
es para mujeres que ya han vivido lo suficiente como para saber que las soluciones
rápidas y superficiales no funcionan, que ya han probado y tropezado hasta
cansarse, y que llegan con la madurez de quien ya no quiere perder más tiempo. Además ya
se tiene la perspectiva y no confunden el taller ni el grupo como una etapa de autoayuda ligera.
Si eres menor a 33 años y sientes que este taller es para ti, escríbeme. Podemos evaluar tu caso.
PD: A los 33 años, no es que pase algo mágico, pero es más confiable que una mujer, por sus
experiencias, ya decide de forma segura que ya no quiere seguir sufriendo por lo mismo, ya
paso la fase de "darse cuenta" ya está lista para hacer algo real y ya no está
dispuesta a seguir viviendo/tolerando lo que antes normalizaba.
Si bien cada módulo tiene componentes de teoría, práctica, comprensión, preguntas,
tareas, etc. No solo es eso, es un recorrido profundo por cada rincón de ti misma, un viaje de reparación
amplio y reflexivo. Aprenderás de tu cuerpo funciones biológicas, neuronales del sistema nervioso y
a detectar y responder a los mensajes que te envía. De tu cerebro: cómo funciona, nutrirlo, reprogramarlo
y hacerlo tu
aliado. De tus emociones a reconocerlas, validarlas y conducirlas. De los vínculos emocionales
que dañan y cómo protegerte de ellos (narcisismo, manipulación), De tus pensamientos
a conocer el origen, las creencias limitantes, los paradigmas, los conceptos heredados y
como te afectan. Vas a aprender
a conocerte, a cuidarte y a rescatarte / reconstruirte desde la raíz. Estos son algunos
muchos aspectos de todo tu ser que recorreremos para repararlos y guiarlos a tus propias decisiones.
El taller es un viaje hacia dentro. Un encuentro contigo misma, con las partes que el trauma
dañó o silenció y las heridas desde la infancia que continúan alterando tu bienestar, las que te impiden lograr
tus propósitos o causan incoherencia con tu voluntad y conexión contigo misma. Vas a reconstruir tu
confianza, tu identidad, poner límites sin culpa, priorizarte sin miedo, expresarte con claridad
y asertividad, a integrar a tu niña interior.
No es solo teoría, es un proceso vivo que repara lo que el dolor rompió.
No saldrás siendo otra persona. Saldrás siendo tú por primera vez: libre, entera, coherente,
conectada y en paz con tu historia.
Sí, hay teoría (para que conozcas y entiendas). Sí, hay práctica (para que
cambies). Sí, hay tareas y ejercicios (porque el trabajo lo haces tú). Si buscas soluciones
rápidas o mágicas, esto no es para ti. Si estás lista para comprometerte contigo, aquí tienes
tu lugar. Yo no te voy a sanar. Te voy a dar las herramientas para que tú lo hagas y te acompaño
en cada proceso o duda. Pero las herramientas, si no las usas, no sirven.
Te voy a ser honesta, porque las mujeres que han sufrido ya recibieron suficientes mentiras. Sí
hay teoría, práctica, ejercicios y tareas. Hay mucho por reconstruir y recuperar. Y no es un castigo,
es la clave de todo.
La teoría: Es la base de todo, es real, científica, objetiva y al conocerla aprenderás
mucho sobre ti y cómo funcionas, lo que evitará a futuro que caigas en manipulaciones, o situaciones
que no sean favorables para ti. Conocerla es básica para crear tu nueva estructura. Vas a aprender
como funciona tu cerebro, por qué tu cuerpo reacciona como lo hace, que pasa con tu memoria, las emociones,
etc. NO es teoría innecesaria, es para que entiendas lo que pasó y puedas dirigir tu vida. Porque cuando
entiendes dejas de tener miedo. Y cuando dejas de tener miedo, puedes cambiar y recuperarte.
La práctica: El trabajo principal, el más importante lo haces tú, no yo. La teoría sola
no cambia nada. Tu cerebro no aprende leyendo. Aprende conociendo, dialogando, haciendo,
repitiendo y practicando. Es por eso que el taller es profundamente práctico. En cada sesión
hay trabajo por hacer (tareas, ejercicios, escritos) en tu tiempo, a tu ritmo y en la intimidad de tu
espacio. No son tareas para llenar cuadernos. Son herramientas para que tu cerebro, tu cuerpo y
tus emociones empiecen a soltar lo viejo y construir lo nuevo.
¿Por qué escribir? Porque escribir conecta tu cerebro racional (neocórtex) con tus
emociones (límbico/mamífero) y tu memoria e instinto (reptil). Eso es reconectar!!!. Porque lo que
escribes lo sacas de adentro. Porque ponerle palabras al dolor es el primer paso para que deje
de doler.
Nota IMPORTANTE: Yo te doy el mapa, las herramientas, el acompañamiento y el círculo
seguro. Pero el proceso, el trabajo profundo lo realizas tú, día a día, siendo constante y comprometida
contigo misma, entre sesión y sesión. Por eso hay una condición muy clara para entrar al taller:
comprometerte a realizar las tareas de escritura y todos los ejercicios. Si no puedes o quieres
comprometerte con las tareas, con todo respeto, este taller no es para ti. Prefiero que no entres
a que te frustres porque no ves resultados. Pero si estás lista, convencida y segura para trabajar
en ti, en serio, a tu ritmo, pero con constancia... entonces este taller va a cambiar tu vida.
En los talleres no se ofrecen curas rápidas o mágicas, es
trabajo real. Por lo que se requieren integrantes comprometidas, convencidas que
necesitan sanar y están listas para hacerlo. Nadie irá detrás de ti exigiendo o revisando nada,
(no necesitas un vigilante más). Se necesita que seas dueña de tu proceso, tu trabajo es íntimo,
y sus frutos se notan solos: en como te sientes, como reaccionas, tus dudas o nuevas preguntas,
cómo duermes, cómo te hablas a ti misma. Aquí no se revisa o califica nada, ni supervisiones,
ni exigencias. Hay acompañamiento respetuoso. Tú eres la adulta a cargo de tu proceso.
Cada módulo / sesión del taller tiene componentes de:
Teoría: Básica y clara, para que comprendas que pasa en ti
Charla y comprensión: Para integrar el conocimiento a tu propia historia
Espacio de preguntas: Para resolver dudas sobre temas o tareas
Ejercicios y taras: Para que practiques y desarrolles entre sesiones
No es una clase magistral. Es un proceso activo donde tú eres la protagonista. Yo pongo
el mapa, el orden y el acompañamiento. Tú pones tu presencia, tu honestidad, tu esfuerzo
y tu compromiso.
El costo está pensado para que sea accesible, sin ser gratis. Lo gratuito a veces no se valora. Pero si estás en una situación difícil, hablemos. Tengo becas limitadas y facilidades de pago. Mi compromiso es que el dinero no sea la razón por lo que una mujer lastimada, que esté comprometida con sanar y que es consciente que lo necesita, se quede fuera. Cada sesión tiene un costo de $300 pesos mexicanos. Al realizar un solo pago por todas las sesiones (14 o 36), se hace un descuento.
Lo cual es muy posible, la vida pasa con muchos contratiempos. Si faltas, no hay penalización. Pero sí te pido que me avises. Dependiendo del motivo, puedes reponer el contenido con un resumen o una sesión individual. Lo importante es que no desaparezcas y logres salir del daño. Cada participante tiene la opción a una sesión individual cuando sea falta.
Dentro del taller, cada quien comparte lo que desee o necesite de forma breve, y si solo deseas aprender y escuchar, está bien, nadie te va a presionar a nada que no desees o necesites hacer, ya llegará el momento. Cuando necesites compartir ampliamente (lo que es necesario, humano y sano), estaremos en la Red de Apoyo. Las palabras llegarán cuando tu cuerpo y tú te sientas segura. Ten presente que la única responsable de tu propio trabajo eres tú y entre más participes, preguntes y realices las tareas y ejercicios serás más consciente, la única beneficiada serás tú. Yo no voy detrás o insistiendo en quien no se esfuerce y desee realmente salir del trauma, eso significa que no es su momento, además que es totalmente inútil.
No, el taller no reemplaza ninguna terapia personal, la complementa. Independientemente del tipo de terapia que estés llevando. La terapia personal es como tener un entrenador personal, el taller es como tener un equipo que se ejercita contigo. En el taller aprendes que no estás sola, que no solo a ti te ha pasado, que otras hemos sentido lo mismo, y que juntas se aprende más rápido. Si puedes hacer ambas, es maravilloso. Si no, el taller es gran comienzo y te aportará un conocimiento objetivo y real de qué tipo de terapia necesitas, no todas las terapias o terapeutas funcionan para todo, ya lo aprenderás.
No. Rotundamente no.
Tu historia es personal. Todo lo que escribas, todo lo que trabajes, es tuyo. Por eso te voy
a pedir algo, y es importante que lo tomes muy en serio:
-- Mientras dure el taller, te sugiero que no le muestres a nadie lo que escribes. Ni a tu
pareja, ni a tu mejor amiga, ti a tu mamá, ni a nadie. No porque desconfíe de ellos, sino porque
este es un trabajo íntimo de reconstrucción / rescate personal.
¿Por qué te pido esto?
+ Porque cuando muestras una herida abierta, corres el riesgo de que alguien,
sin mala intensión, te trate de ayudar sin tener experiencia o conocimientos o bien te diga "no
es para tanto". Y eso duele y se suma a tu herida.
+ Porque hay personas que no han trabajado en sí mismas y pueden usar tu
vulnerabilidad para manipularte, juzgarte o condicionarte.
+ Porque este trabajo es para que construyas fortaleza interna, privada,
inquebrantable. En un contexto seguro, a veces el silencio es el mejor escudo.
En el taller no tenemos el tiempo para que todas compartan su historia, y además,
no todas están preparadas para hacerlo. No es necesario. Por ahora, escribe y trabaja
para ti.
Para compartir lo que necesites o desees expresar, sacar... existe la
Red de Apoyo, un espacio privado y exclusivo para las integrantes del taller. Ahí, cuando
lo necesites podrás dialogar, expresar, ser escuchada. Pero sin mostrar tus escritos íntimos,
sin exponerte más de lo que quieras.
Terminado el taller, serás libre de hacer lo que quieras con tu proceso, hasta publicar un
libro con tu historia y recuperación, si eso deseas. Pero mientras dure el taller, te
invito a honrar tu silencio y tu privacidad como un acto de amor propio y seguridad.
Nota Importante: Busca un lugar seguro, un espacio dónde guardar tus cuadernos, notas
y ejercicios, que nadie tenga acceso a ellas.
Lo que hablamos, comentamos y compartimos en el taller, se queda en el taller. Idealmente no compartimos nombres reales. Previamente nos aseguramos que sea mujer y el nombre que use es irrelevante. La confidencialidad no es una promesa: es la columna vertebral del taller. Si alguna vez alguien la rompe, se aborda de inmediato. Tu historia es solo tuya. Aquí solo la escuchamos y trabajamos con ella.
Por supuesto!, uno de los principales objetivos del taller es que posteriormente puedas manejarlo, descomprimirlo hasta el punto de liberarte y eso no se inicia con una fluidez sobre el mismo, puedes escuchar y estar presente hasta que te sientas segura y lista. Además el principal y más importante trabajo se realiza en trabajos y tareas de manera personal. Tú compartes cuando lo desees o lo necesites.
Entonces estarás en el lugar correcto. Aquí no se bloquean las lágrimas, se acompañan. Si te desbordas, no te dejamos sola. Te contenemos sin prisas, sin frases hechas o superficiales. Puedes llorar todo lo que necesites. Otro de los objetivos de los talleres es precisamente el dejar de bloquear las lágrimas, ya que es totalmente sanador. Es importante señalar que en ningún taller se hacen prácticas de catarsis o confrontamiento (no creo ni confío en eso), se trata de aprender sobre ti, las emociones, funciones del cerebro, etc. Comprender todo el conocimiento necesario para que te integres, dialogar y hacer muchos ejercicios y tareas en la intimidad de tu tiempo y espacio. Se trata conocer, reconocer, aprender, despertar y evolucionar a tu mejor versión. Si se necesita hablar y lo haremos; para eso he creado la Red de Apoyo, que es paralela al taller.
Esta es una de las preguntas más valientes que te puedes hacer. Porque
tener esa duda significa que, a pesar del miedo, hay una parte de ti que te quiere
rescatar, que quiere vivir. Por lo que la respuesta es "sí, por supuesto que sí".
De hecho este es el mejor momento. No porque sea fácil, sino porque es cuando más necesitas
herramientas, claridad, y un lugar donde te validen y crean.
Ninguno de los talleres, ni yo, te va a pedir jamás que dejes a nadie antes de entrar, ni después.
No te va a exigir que estés "lista". El taller te acompaña donde estás, con lo que tienes, con el miedo
que cargas.
Pero tengo que decirte algo importante, y quiero que lo escuches con el corazón abierto:
Entrar al taller es un acto de rebeldía silenciosa contra la violencia. Es decirte a ti misma:
"ya no quiero, ni puedo seguir siendo la misma". Y eso es poderoso. Y también es peligroso si no tomas
precauciones.
Por eso te pido tres compromisos de cuidado extremo:
1.- Privacía absoluta: Tu pareja o expareja NO debe enterarse de que estás en el taller.
No es necesario decirle, no dejes pistas (sobre todo si es narcisista). No compartas materiales. Esto
no es deshonestidad: es seguridad. Mientras dure el proceso, tu sanación es un territorio
prohibido para quien te lastima.
2.- Tiempo y espacio privados: Es necesario que asegures un momento del día donde
puedas estar sola para hacer las tareas y escribir. Un lugar donde nadie te interrumpa. Si no existe
en tu casa, búscalo fuera: una biblioteca, un café, un coche, donde sea, pero que sea solo tuyo.
3.- Guarda tus cosas bajo llave: O en un lugar seguro: tus cuadernos, tus tareas,
tus escritos. No los dejes a la vista. Esconde donde solo tú sepas. Lo que escribes es tu voz
recuperándose. No permitas que nadie la silencie antes de tiempo.
Si puedes cumplir estos tres acuerdos, bienvenida. Si sientes que no podrás mantener la privacidad
sin ponerte en riesgo, entonces aún no es el momento. Y no pasa nada. Te esperaré hasta que lo sea.
Porque tu seguridad está primero. Siempre.
Esa idea o miedo es muy valiente. Puede que al principio percibas o reconozcas heridas, traumas, creencias limitantes, voces tóxicas, desmerecimiento, normalización de la violencia, etc. Ese es otro objetivo del taller, no se puede cambiar nada que no se reconozca. Si temes, si sientes cosas y recuerdos que duelen, es que vas despertando. Ya has pasado sola por ese dolor, ahora estarás acompañada, guiada para salir de ahí, para comprender los porqués y no repetirlo. Aprenderás a conocerte, cuidarte y tener un arsenal de herramientas para protegerte. Todo evento crítico que hemos pasado, nos ha provocado un profundo dolor y no podemos sanarlo sin reconocerlo, sin sentirlo. Ese dolor es una señal de vida. No vas a estar peor, vas a estar más consciente. Y con la consciencia, persistencia y todas las herramientas del taller, viene el cambio. Si descubres que estás peor de lo que creías (que me sucedió a mí), no queda otra que reconocerlo, entender, integrar, ser coherente y salir de ahí, todo lo que vas reconociendo se convierte en un indicador muy prometedor, es lo mejor que te puede pasar, ya que se transforma en una guía de lo que se necesita trabajar y sanar.
Esa pregunta pesa toneladas, ¿verdad?. Escúchame bien: la responsabilidad de la violencia NUNCA es de quien la recibe. Puede que hayas reaccionado mal, que hayas gritado, que te hayas quedado callada, que hayas vuelto mil veces o que simplemente no entendieras que sucedía. Eso no te hace culpable. Te hace humana SANA. En el taller aprenderemos a soltar la culpa que no te pertenece, y a quedarte solo con lo que sí es tuyo: tu sanación, tus decisiones de ahora y tu futuro (tu mejor versión).
Entonces has sido muy valiente. Has buscado, has intentado, no te has rendido. Eso no es fracaso: es perseverancia. Quizás lo que no has encontrado es un enfoque que hable a tu cuerpo, a tus emociones, a las partes de ti que te integran, a tu niña interior, y solo ha sido a tu mente. Eres mucho más que tus pensamientos y emociones, eres todo un sistema vivo que necesita estar en coherencia.
No te voy a decir que "felicidad eterna". Eso no existe. Pero sí te prometo esto: al terminar, muchas mujeres sienten que recuperan el volante de su vida. Duermen mejor, dejan de sufrir, construyen su autoconfianza, perciben muchas y mejores posibilidades y oportunidades, construyen y mantienen mejores relaciones, identifican la manipulación, narcisismo, se conectan con su mejor versión. Y también muchas cambian radicalmente de vida y contexto. Se reconocen en el espejo y son la prioridad en su vida. Dicen "no" sin tanta culpa. Lloran cuando lo necesitan, y dejan de llorar cuando ya no hace falta. Identifican y regulan sus emociones, son coherentes con sus pensamientos, emociones y acciones. Y lo más importante; confían más en su propia voz interna. Identifican o edifican su propia identidad, cultivan su creatividad, sienten seguridad y mejora mucho el ánimo, lo que genera un bienestar general.
Si, pero no los uso como "prueba de éxito". Mi prioridad es la confidencialidad total. Aun cambiando el nombre, no puedo dejar de sentir que es una falta de respeto y confidencialidad. Tus historias, tu vida, tu sanación será solo tuya, no una copia de la de nadie.
"No hay casos muy graves" para este taller. Mi formación y contenido del taller está validado para los casos más fuertes. Ha habido mujeres con historias muy pesadas y graves, y es precisamente la constancia y la valentía en el trabajo interno, lo que las ha hecho salir y estar mucho mejor. Para toda historia se necesita sostén emocional, credibilidad, seguridad, coherencia neocortical y continuidad. Y todo lo anterior está en estos dos talleres. Todas las mujeres lastimadas merecemos un espacio donde el peso cargado no sea comparado. Si sientes que tu vida ha sido rota por el trauma, bienvenida. Aquí no competimos por quién ha sufrido más. Aquí aprendemos a transformar el dolor en fortaleza, sin necesidad de mostrarlo para tener credibilidad o pertenencia.
Mientras haya un solo latido en tu pecho, no es tarde. El cerebro puede cambiar, aprender muchas más cosas, cambiar hábitos y creencias (neuroplasticidad). El cuerpo puede regularse. Las heridas pueden cicatrizar. No volverás a ser la de antes del trauma. Eso no es una pérdida. Es una oportunidad de ser la mejor versión de ti, la que el trauma no pudo destruir.
No, Ese es mi compromiso contigo. Saldrás más consciente, sí. Y a veces la consciencia duele al principio. Pero no saldrás más lastimada. Cuido cada paso para que el dolor que sientas sea el de la sanación, no el de la revictimización (retraumatización).
Esta pregunta realmente todas la hacemos, la expresemos o no. Sé de dónde viene. Has aprendido que tú estás después que los demás, que tu bienestar es un lujo. Escúchame: si no te pones el oxígeno primero, no podrás ayudar a nadie. Invertir en ti no es egoísmo. Es la base para que puedas, si quieres, dar desde la abundancia, no desde tu vacío. Mereces este espacio para ti, mereces lograr la mejor versión de ti.
Sí, los talleres son 100% online, en vivo. Solo necesitas conexión a internet y un espacio privado para conectarte. Mujeres de México, Estados Unidos, Colombia, Argentina, España, Uruguay, Centroamérica y cualquier país, solo se requiere que seas de habla hispana, eres bienvenida. Los horarios se definen en hora del centro de México (CDMX). Al inscribirte, confirmamos el horario para tu país.
Sí, tengo más de 6 años en entrenamiento y conocimiento sobre trauma emocional, además que de manera personal he pasado por muchos abusos, manipulación, heridas de la infancia y por un TEPT severo, lo que me llevó a especializarme en trauma. No importa la técnica, el tipo de psicología, lo que importa es que te sostendré y guiaré para salir. Mi propósito de vida es aportar una mejora a cada mujer que sufra trauma emocional.
Yo no soy el foco del taller, no comparto mi historia personal porque este espacio es para ti, no para mí. Pero si he caminado con muchas mujeres que han vivido lo que tú vives. He visto sus cicatrices convertirse en impulsos y fuerza. No necesitas que yo haya sufrido para confiar en mí. Necesitas ver que te creo, que no te juzgo, y que sé hacia donde vamos. Y solo para saciar la curiosidad, si he pasado por muchos eventos críticos y depredación emocional, es lo que me impulsó a dar un alto en mi vida y volverme experta en trauma y acompañamiento humano.
+-- Estas reglas no son para limitarte, sino de proteger un acuerdo de honor entre mujeres que han decidido sanar juntas. Son para que el espacio sea seguro, para que todas podamos confiar sin miedo, y para que tu trabajo personal tenga silencio y el respeto que merece. Son acuerdos que hacemos entre nosotras para honrar el proceso de cada una. ---+
Escribir a mano es una tecnología ancestral que el cuerpo ya conoce. La
escritura a mano no es un capricho de terapeuta. Es una herramienta que conecta los
tres cerebros (Teoría del cerebro triuno, que
veremos en el taller). Escribir a mano es un acto de sanación neurológica. Activa áreas del cerebro que el teclado no toca. Conecta el pensamiento con la emoción y el cuerpo. Ayuda a regular el sistema nervioso, a bajar la alerta. Permite que lo que está bloqueado en el cuerpo o mente, puedan fluir. Y sobre todo, te devuelve la voz que el trauma silenció.
Cuando escribes a mano, no estás solo poniendo palabras en un papel. Estás creando un
puente entre tres partes de ti, que a menudo viajan por separado (desconexión, disociación),
mucho más cuando existe un trauma emocional.
El cerebro reptil es el que se encarga de tu supervivencia, de tu alerta,
de tu respiración, ritmo cardiáco, sueño, hambre, etc. El cerebro límbico o mamífero,
es que entiende, conoce, interpreta tus emociones, memorias, lenguaje, creación de vínculos. El
cerebro neocórtex, es el que analiza, tiene creatividad, elige, decide, comprended y
da sentido.
Cuando escribes a mano, obligas a estos tres cerebros a encontrarse, vincularse y ponerse
en coherencia. Tu mano traza letras, y ese movimiento físico envía señales al sistema
nervioso. Tus emociones encuentran sentido y cauce. Tu mente ordena lo que antes era un
caos.
Escribir a mano:
Es por eso y más motivos que en este taller no pedimos que escribas en una computadora o celular. Te pedimos que tomes un cuaderno, lápiz o pluma, y que liberes tu mano. No importa si tu letra es bonita o si la ortografía es buena, nada de eso importa. Importa que lo hagas.